Historia y naturaleza

Gorlero, dinastía esteña

 

Juan Bautista Gorlero Nuñez. Primer intendente de Maldonado.Hoy lleva su nombre la principal avenida de Punta del Este
Juan Bautista Gorlero Nuñez. Primer intendente de Maldonado. Hoy lleva su nombre la principal avenida de Punta del Este
Tres generaciones de la familia Gorlero dieron vida e impulso al crecimiento de la ciudad. Hoy son parte de una historia donde se mezclan la aventura, la épica y una enorme voluntad para llevar adelante los sueños.

Como en una buena y clásica aventura romántica, en el prinicpio, hubo un naufragio. Así llegó Domingo Gorlero, un genovés intrépido y navegante, a las costas de Maldonado. Emprendedor, el marino italiano no se quedó añorando el Viejo Mundo sino que comenzó a soñar con el Nuevo. Y esta tierra joven lo cobijó de inmediato.
 
 
 

El pueblo, vislumbrado por los primeros pioneros que poblaron la península, tuvo en Juan Bautista, en el presidente Claudio Williman y en don Antonio Lussich, los hacedores del sueño esteño.
El pueblo, vislumbrado por los primeros pioneros que poblaron la península, tuvo en Juan Bautista, en el presidente Claudio Williman y en don Antonio Lussich, los hacedores del sueño esteño

 

 

Al comienzo de su intendencia, Juan Bautista Gorlero tenía un pueblo. Con su gestión fue convirtiéndose poco a poco en su ciudad. Por ejemplo, con la construcción del Hotel Biarritz, que gobernaba la vista de ese principio de siglo.
Al comienzo de su intendencia, Juan Bautista Gorlero tenía un pueblo. Con su gestión fue convirtiéndose poco a poco en su ciudad. Por ejemplo, con la construcción del Hotel Biarritz, que gobernaba la vista de ese principio de siglo

 
Al poco tiempo de residir en Uruguay, se casó con una joven criolla, Manuela de Nuñez, con quien tuvo tres hijos. Uno de ellos, Juan Bautista Gorlero Núñez, nacido en 1849, quedaría grabado a fuego en la historia de Maldonado y de Punta del Este. Y no sólo porque la calle más céntrica de la península lleve su nombre.

 

La carretera que unía Maldonado con Punta del Este. Un desierto de arena donde no habitaba ni siquiera un árbol
La carretera que unía Maldonado con Punta del Este. Un desierto de arena donde no habitaba ni siquiera un árbol
Sino también porque, en el uso cotidiano, salir a “gorlerear”, significa caminar por la ciudad. Pero esto es el final de una historia que comenzó en la primera década del siglo XX, cuando Juan Bautista fue designado, en 1909, como primer Intendente de Maldonado, cargo que ocupó hasta 1913.

La función pública no era algo nuevo para el hijo del marino genovés, de hecho, ya había sido gerente del Banco de la República desde 1897, año en que la institución abrió una sucursal en el departamento.

 
Lo nuevo, si se quiere, fue soñar una ciudad, volverla real y palpable y de renombre mundial. Ese fue su desafío. Esa, su meta.

 

Parada 24 de la Mansa. Hoy parque de la Aguada. Fué desde la época de la colonia el lugar dónde se surtían de agua dulce.
Parada 24 de la Mansa. Hoy parque de la Aguada. Fué desde la época de la colonia el lugar dónde se surtían de agua dulce
Amigos para soñar
Como buena épica clásica, en el principio, hubo una amistad. Juan Bautista Gorlero Nuñez conoció a su amigo de toda la vida después de un incendio devastador. Y, como suele ocurrir en este tipo de condiciones, la desgracia los templó a ambos.

Así, en una cruzada para reforestar la Isla Gorriti que había quedado yerma, se unió a Don Antonio Lussich, otro de los grandes pioneros del este. Juntos se impusieron un esfuerzo que sólo puede ser fruto de los visionarios, de aquellos que saben íntimamente lo que van a salir victoriosos del fondo de los tiempos.

Con Lussich y con otro gran amigo de Juan Bautista, el presidente uruguayo Claudio Williman, comenzaron a forjar la historia de una tierra que era sólo arena, viento y piedras, donde no habitaba siquiera un solo árbol.

 
Esa era la imagen de la península cuando en agosto de 19 se comenzó una obra imponente: la carretera que uniría Punta del Este con Maldonado, obra concluida un año después y que hoy es conocida como la Rambla Mansa pero cuyo nombre oficial es Doctor Claudio Williman.

Esta ruta lleva ese nombre desde 1913, año en el que también nace oficialmente el balneario La Barra. Más allá de su capacidad de visión, Gorlero era ante todo un emprendedor y un hombre de negocios. Su vocación por la marina heredada naturalmente de su padre lo llevó a fundar la Compañía de Salvatajes y Navegación del Este, empresa que se ocupaba de socorrer a las embarcaciones que naufragaban en la costa uruguaya o que pedían auxilio a la costa.

 
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Claudio Williman, presidente uruguayo y propulsor del progreso para Maldonado
Claudio Williman, presidente uruguayo y propulsor del progreso para Maldonado
En su mandato se construyó la ruta que une Punta del Este con la capital del departamento. Y en su presidencia también llegó el tren a Maldonado. Logros más que significativos para el crecimiento rápido y seguro de la ciudad.

La compañía también transportaba carga y pasajeros: su recorrido abarcaba Montevideo, Buenos Aires y puertos importantes de Brasil. También tuvo otra actividad, una sociedad dedicada a la compra y venta de tierras llamada Bola de Nieve.

Esta firma fue la encargada de generar las bases para que se levantara el Hotel Biarritz en la ciudad. Y de traer las primeras casas de madera -importadas de Noruega- que se levantaron en Punta del Este.

 

A principos del siglo XX las primeras casas de madera fueron importadas de Noruega por Juan Bautista Gorlero.
A principos del siglo XX las primeras casas de madera fueron importadas de Noruega por Juan Bautista Gorlero.

 
gor-1 Con esta capacidad de gestión, atrajo a los grandes capitales uruguayos y argentinos que finalmente provocaron el primer fuerte proceso transformador de la península. Con la llegada del ferrocarril, este polo de negocios ganó un impulso impensado sólo unas décadas antes.

Fue justamente durante la presidencia de Williman que la península adopta su nombre oficial actual, Punta del Este. Y se desarrolla de una manera arrolladora: caminos, puentes, extensiones de vías, estudios de saneamiento de Maldonado y de la península, se arregla y prolonga el muelle y la escollera del puerto.

 

En 1912 fue la gran inauguración del Hotel Biarritz. Gorlero y Williman fueron los invitados de honor.
En 1912 fue la gran inauguración del Hotel Biarritz. Gorlero y Williman fueron los invitados de honor.
Luego de la intendencia de Gorlero y de la presidencia de Williman, la península comenzó a delinearse como lo que ellos soñaban: la gran ciudad balnearia del continente. Sin embargo, una parte de la historia no tiene final feliz. Con la Primera Guerra Mundial, los negocios de Gorlero caen en picada.

Y en 1916 muere Juan Bautista. El 15 de julio de 1918, la Junta Económica Administrativa de Gobierno de Maldonado designa con el nombre Juan Gorlero a la hasta entonces calle principal del pueblo, la número 4. La moción fue aprobada por uninanimidad.

 

En dos plantas, con vista sobre la playa, la casa construida por el Comodoro Juan Máximo Gorlero. Desde ella se veía la playa y el mar.
En dos plantas, con vista sobre la playa, la casa construida por el Comodoro Juan Máximo Gorlero. Desde ella se veía la playa y el mar.

 
En nombre del padre
Juan Bautista Gorlero tuvo doce hijos con su esposa Isabel Aguirre. Y uno de ellos tomó de su padre el empuje y el amor por el balneario aún en ciernes. Fue el Comodoro Juan Máximo Gorlero Aguirre quien, nacido en 1871, tomó de su padre el amor por el aún pequeño poblado y de su abuelo el amor por el mar.

Juan Máximo manejó por varios años la Compañía de Salvatajes y Navegación dejada por su padre. Pero no desde un escritorio sino en la cabina de mando de los buques. Incluso, en uno de los viajes, regresando del puerto de Santos en Brasil, estuvo a punto de naufragar en las proximidades de Cabo Polonio.

 

La misma casa, vista desde la actual Gorlero. Hoy en el mismo lugar se encuentra un edificio y en frente está el puerto y la playa de estacionamiento de autos y de embarcaciones.
La misma casa, vista desde la actual Gorlero. Hoy en el mismo lugar se encuentra un edificio y en frente está el puerto y la playa de estacionamiento de autos y de embarcaciones.

 
Sólo su pericia lo hizo sortear el violento temporal. De ese se tomó su mujer, Blanca Delges, para darle un ultimátum a su marido: que dejara de una buena vez la navegación y se dedicara de lleno a otra de sus principales facetas, las finanzas. También al comodoro le corresponde otro hito de la ciudad: la construcción de la famosa casa de piedra de la familia, ubicada en la calle que lleva el nombre de su padre y que estuvo en pie hasta hace pocos años.

La casa daba al mar, sobre el puerto. Hoy esa conexión privilegiada se habría perdido aunque la casa continuara en pie porque delante del puerto hoy está la Rambla de Circunvalación.

El comodoro murió en 1946. Pero dejó, como su padre, como su abuelo, la impronta de su apellido en la ciudad por la que peleó para verla crecer. Fue activo dirigente de varias instituciones dedicadas a la navegación como el Club Nacional de Regatas, el Yacht Club Argentino, el Yacht Club Uruguayo y el Yacht Club de Punta del Este.

Más allá de estas actividades, obtuvo un título que pocas veces se consigue: en la península se lo recuerda como un muy buen vecino. Alguien preocupado por la ciudad, alguien enamorado de la ciudad. Como su padre. Como su abuelo. Como, sobre todo, un Gorlero.