Turismo

La Juanita, el barrio “boom” de la temporada en Punta del Este

La Juanita, un paraíso a pocos minutos de la exclusiva zona de José Ignacio

Dicen que es el barrio del futuro y su crecimiento exponencial en las últimas temporadas se alinea con ese pronóstico. Con sus 150 hectáreas de pinos y playas paradisíacas, de mar calmo, La Juanita, el enclave de bosque y playa a la entrada del cosmopolita José Ignacio, experimenta un boom sin precedentes.

 Empujado por argentinos de bolsillo medio y por una movida gastronómica de alta calidad -similar a la que en 2000 terminó de posicionar a José Ignacio en el mapa internacional-, el nuevo barrio brilla ahora con luz propia: se aseguró su buena estrella con el desembarco de Bahía Vik, un hotel internacional, proyectado por el noruego Alexander Vik como refugio de europeos, que pagan hasta US$ 4000 la noche para gozar de esa exclusividad frente al mar.

La Juanita, sin embargo, no aspira al cosmopolitismo de su “hermano mayor”, José Ignacio. Relajada, con un ambiente bohemio y por momentos hippie chic, es la mezcla bien heterogénea de gente, lugares y clases sociales, lo que la ha convertido ya no solo en la contracara de ex pueblito de pescadores. También en un lugar de deseo para argentinos de clase media que ahora se lanzan a construir allí sus casas a valores mucho más accesibles.

La Juanita, barrio en José Ignacio que es "boom" en esta temporada veraniega... Foto: LA NACION
La Juanita, barrio en José Ignacio que es “boom” en esta temporada veraniega… Foto: LA NACION

Por donde se mire el fenómeno, la ecuación es más económica: el precio de la tierra por m2 (desde US$ 100 en el campo a US$350 para los lotes frente al mar) cuesta casi un 10 % de lo que sale el m2 en el casco de José Ignacio. El posicionamiento internacional de José Ignacio como lugar de élite -hoy convertido en bastión chic de europeos, norteamericanos y argentinos con muy buen pasar-, no ha hecho más que expulsar a muchos de sus antiguos moradores que ahora sopesan el cambio de vencindario a La Juanita, a tan solo minutos de allí. En ese trueque se anotan además una gran diferencia, explica Ignacio Ruibal, pionero en construir allí su casa, y uno de los impulsores del barrio.

Martín Pittaluga, dueños de La Huella, lo pone en estos términos: “Es un lugar que cautiva porque es relajado, bien democrático, hay oferta de lotes y no se necesitan grandes erogaciones para poder instalarse allí. En José Ignacio, en cambio, los precios se han vuelto prohibitivos para la clase media”.

Con siete restaurantes atendidos en su mayoría por sus dueños, tres hosterías, 250 residentes permanentes y reglamentaciones más laxas para escuchar música en vivo, que no está permitida en José Ignacio, el barrio ya estrenó su primer desarrollo inmobiliario para pagar desde el pozo.

Orientado al público joven, Casa Grande, tal el nombre del complejo de departamentos de dos y tres ambientes sobre la ruta 10, promete terminar de perfilar a La Juanita como un paraíso posible, esta vez, al alcance de turistas de clase media.

Fuente: La Nación