Empresas y Estilo de Vida

Medicinas alternativas – Para vivir mejor

Dr. Federico Martínez
El médico peruano Federico Martínez desarrolló todo un concepto distinto en cuanto a la manera de encarar y enfrentar las enfermedades. Sin desestimar la medicina tradicional, Martínez propone una serie de procedimientos que van desde la alimentación hasta a las hormonas anti envejecimiento y que consiguen una mejor calidad de vida. Con tres sedes en Miami, el Healthpark Medical Center es una alternativa que debe tenerse en cuenta para que los años pasen mejor y más lentos.

 

Sistemas del cuerpo humanoLa evolución del hombre en campos como la tecnología y las ciencias duras es innegable. En muchos casos, esos avances establecen un mejor standard de confort y ofrecen una más sofisticada calidad de vida. Sin embargo, esas mejoras no ponen el foco en el ser humano, en la salud y bienestar del ser humano. La frase “La mejor inversión es cuidar la salud” bien puede ser un lugar común pero eso no le quita verdad al concepto. Y si bien hubo y sigue habiendo avances en la medicina, muchos de ellos no logran establecer una diferencia que suponga un salto cualitativo en nuestra existencia. Por eso, en estos tiempos la medicina tradicional parece más atada a las tradiciones que nunca. Debido a esto, hay muchas instituciones en el mundo que buscan caminos alternativos o complementarios a la medicina alopática.

El Healthpark Medical Center está integrado por un equipo de médicos formados en la medicina integrativa, funcional y de antienvejecimiento. Este enfoque no descarta la medicina clásica sino que la complementa a través de la premisa: la mejor manera de evitar las enfermedades es buscar y usar las herramientas disponibles para prevenirlas.

Es por eso que en este centro médico trabajan profesionales que provienen de diferentes especialidades. Con el reconocido doctor peruano Federico Martínez a la cabeza, este equipo busca salirse del método excluyente de la medicina tradicional que se basa en el tratamiento del síntoma, intentando curar enfermedades y no pacientes enfermos. Para el doctor Martínez y su equipo este enfoque muchas veces genera más disfunción que la propia enfermedad. Por eso, en sus centros médicos -ubicados en Miami, Estados Unidos- el verdadero trabajo se basa en la búsqueda de la causa de la enfermedad, investigando a fondo todos los factores que pudieron desencadenarla. Así, el doctor Martínez toma en cuenta a la persona que presenta síntomas de una enfermedad en su totalidad -mente, cuerpo y espíritu-  y utiliza todas las terapias disponibles, que incluyen tanto protocolos convencionales como  complementarios. Este enfoque se basa en el concepto de que un  paciente debe ser abordado como una unidad y con una mirada holística que haga posible alcanzar un estado de salud óptimo mediante el diseño de planes de tratamientos individuales para cada paciente, basado en sus necesidades particulares de salud.

Dr. Federico Martínez

“Nos dedicamos a un tipo de medicina que tiene un enfoque diferente, un abordaje distinto. No centramos nuestro abordaje en una enfermedad, como hace todo el mundo, sino en cada persona,  como un ser complejo. Un ser que tiene sus 7 sistemas biológicos operativos y que esos siete sistema operativos tienen que estar en un balance para que el paciente logre un bienestar”, asegura Martínez en una entrevista exclusiva con Punta del Este Internacional. Y, casi sin respiro, Martínez insiste con los 7 sistemas biológicos operativos: “No hay manera que una persona pueda funcionar correctamente si sus sistemas biológicos operativos no están trabajando en conjunto, de la manera adecuada. Y si el desequilibrio del paciente dura muchos años, desarrolla una enfermedad crónica. Para poder afrontar este tipo de escenarios de enfermedades que se han vuelto crónicas, es que nosotros establecimos este concepto de los 7 sistemas biológicos operativos. Porque sólo analizando cada uno de estos sistemas encontraremos las claves, las raíces, que se encuentran desbalanceadas. Al mejorar estos desbalances, al poner en un estado de equilibrio completo al paciente, es cuando realmente logramos curarlo. Por eso creemos que no podemos quedarnos con el concepto de la medicina tradicional que intenta solucionar el síntoma con una pastilla. Un ser humano es mucho más complejo que eso y sus enfermedades también lo son. Es el típico caso de la diabetes, una enfermedad muy compleja, que afecta a a muchos órganos, que puede tener orígenes muy distintos y muy diferentes causas. ¿Cómo, entonces, algo tan complejo se puede curar con una pastillita?”.

Sistemas del cuerpo humano

Los 7 sistemas biológicos operativos sobre los que hace foco Martínez son un protocolo instituido en el Integrative Health  y que da forma a este nuevo concepto para mejorar la salud de las personas. Cada uno de estos sistemas, dice el doctor, debe estar balanceado para que un individuo esté efectivamente sano. Martínez explica detalladamente cada uno de ellos: “El primer sistema es el de la asimilación y presupone todo lo que entra en nuestro cuerpo. Y esto incluye lo que puede ingresar a través de la piel, de la respiración, pero fundamentalmente, a través de la comida. Pero no termina ahí, también analiza la digestión. cómo está nuestra absorción y cómo nuestra eliminación de esos desechos. Todo este mecanismo tiene que estar trabajando muy bien para que una persona se sienta sana”, afirma sobre el primero de los sistemas y, de inmediato pasa al segundo. “Es el de defensa y reparación, el sistema inmunológico. Aquí vemos si el paciente ha desarrollado una enfermedad autoinmume y, llegado el caso, cómo podemos vencerla. En estos casos, si el paciente tiene una inflamación interna crónica, estamos frente a un potencial destructor de órganos. Un destructor de órganos que en muchas ocasiones es silente y no nos damos cuenta. Por eso es tan importante descubrir cualquier tipo de complicación a tiempo”, dice.

Martínez dice que el tercer sistema operativo biológico es “el sistema de energía. Del mismo modo que nosotros formamos energía, existen en unos orgánulos dentro de las células que se llaman mitocondrias.

Mitocondrias

Y estas mitocondrias deben estar funcionando perfectamente bien para que nuestro cuerpo forme energía y nosotros podamos levantarnos de la cama todos los días. Pero también tienen otra función: la captación de radicales libres que aparecen en el cuerpo como producto de nuestro metabolismo y pueden, incluso, dañar nuestro ADN. Y estos radicales libres son, justamente, bloqueados por las mitocondrias”. El cuarto sistema es el de la “biotransformación y eliminación de toxinas. Debemos tener un buen sistema de eliminación de toxinas porque estas causan enfermedades. Hay muchos pacientes que llegan con problemas de intoxicación de mercurio, de metales duros como el plomo, el cadmio, el arsénico. Estos metales producen enfermedades lo mismo que los mohos que son muy comunes en los pulmones. Nosotros tenemos métodos para eliminarlos del cuerpo y que el paciente mejore su problema crónico”.

Los tres últimos sistemas biológicos operativos son: “El cardiovascular, el hormonal y de neurotransmisores y el de infraestructura”, enumera Martínez y hace foco en el hormonal y en el de infraestructura. “Se debe tener las hormonas balanceadas, sobre todo a cierta edad, cuando comienzan problemas como la menopausia y la andropausia. Pero no sólo por el aspecto sexual. Entre nuestros casos, dos tercios de los pacientes femeninos que tienen Alzahimer, padecen menopausia. Esto quiere decir que las hormonas juegan un papel preponderante en este tipo de problemas. Sobre el sistema de infraestructura -que abarca nuestro   sistema celular pero también el pelo, la piel, los huesos, los músculos y las articulaciones- debe haber un control permanente para lograr el mejor de los balances posibles y así el cuerpo funcionará correctamente. Hay que tener en cuenta estos sistemas no son fijos, se encuentran en constante movimiento y cambio, adaptándose uno a otro. para que la persona tenga bienestar. Se trata de sistemas dinámicos y, cuando alguno de ellos está desbalanceado, afecta a los otros. Ese es el objetivo de nuestra medicina: optimizar estos sistemas para tener una buena vida”.

El trabajo sobre estos 7 sistemas es el que ha vuelto a Martínez y a su centro de Medicina Integral un referente en Estados Unidos sobre las nuevos enfoques de la medicina. En este centro se realizan estudios preventivos y, también, se toman para la evaluación varios factores que no son habituales en la medicina tradicional. Así a los antecedentes personales, familiares y genéticos que suelen estudiarse en la medicina alópata, se le suman el estudio de los factores ambientales, el riesgo a la exposición de toxinas, los grados de estrés a los que se ve sometido el paciente y todos aquellos escenarios que supongan un riesgo manifiesto o encubierto.

“Siempre se ha pensado que las enfermedades están gobernadas por los genes. Esto es cierto, hay cierta marcada influencia genética. Pero ahora también se sabe que los estilos de vida pueden modificar la expresión de esos genes. La manifestación de esos genes puede ser cambiada por nuestro estilo de vida. Quiero decir, si tenemos un abuelo diabético, un padre diabético, no necesariamente nosotros tenemos que serlo, a pesar de la carga genética. Si nosotros llevamos una dieta adecuada, si limitamos el consumo de azúcares, de carbohidratos y comemos más grasas saludables, moderada cantidad de proteínas, entonces podemos alejarnos de la diabetis. Y esto es a lo que nosotros apuntamos, a no doblegarnos frente a la genética”. afirma Martínez.

Para el doctor, la solución a muchos males se encuentra en la manera en que una persona trata a su cuerpo. “Antes se pensaba que se debían consumir muchas proteínas, Ahora no, hoy se entiende que con un máximo de un gramo de proteína por kilo de peso del paciente, es suficiente. A 70 kilos, pongamos, 70 gramos. Por desgracia, he visto en mi consulta gente que come 300gramos y hasta 500 gramos de proteína por día. Y esas cantidades suponen demasiado porque activan mecanismos  metabólicos que son deletéreos para nuestra salud. Hay que consumir proteínas de alta calidad y de manera moderada”, dice.

Martínez asegura que lo importante es consumir grasas saludables. “Aceite de coco para freír y oliva para platos fríos como las ensaladas. Hay que comer un aguacate por día porque tiene omegas, lo que es muy beneficioso para el funcionamiento cerebral. También pescado, por el omega 3, que es altamente antiinflamatorio y muy nutritivo, almendras y nueces. Siempre  les digo a mis pacientes: hagan de la ensalada su principal alimento. Se deben evitar los carbohidratos como el pan que suele acompañar comidas y desayunos. El pan no es metabólicamente  adecuado porque estimula la insulina que es pro inflamatoria. Por eso, la mayor parte de las calorías deben venir de las grasas saludables y una cantidad moderada de proteínas”, aconseja.

 

En el Healthpark Medical Center se realizan estudios de alta complejidad para determinar el estado de salud de un paciente. Para esto, primero se realizan una serie de test. Estos estudios se pueden realizar todos juntos o en forma segmentada. “Para muchos pacientes que llegan de otros países por pocos días de visita en Miami, hacemos una evaluación rigurosa para más rápida e incluso la devolución la realizamos vía skype”, cuenta Martínez.

En los test, según el doctor, está la clave de la situación física de un paciente. “Cuando se descifró el genoma humano se pensó que iban a encontrarse miles de millones de genes. Pero cuando se estudió, se supo que los genes humanos son 20 mil. Entonces, cómo podía ser que un cuerpo tuviera millones de genes distintos. Fue ahí que se descubrió que la mayoría de esos genes provienen de nuestras bacterias intestinales. Tenemos 1 kilo y medio, más o menos, de bacterias intestinales. Esto es cien trillones de bacterias en nuestro colon que, prácticamente, controlan nuestras emociones, nuestros mecanismos de defensa y ataque y nuestros movimientos metabólicos. Siempre se habla del cerebro y del corazón pero en rigor es en ese órgano olvidado el que nos controla. Por eso, nosotros le prestamos especial importancia al microbioma intestinal porque es fundamental que la flora intestinal funcione correctamente para que nuestro cuerpo se encuentre en óptimas condiciones”.

Y es aquí donde los tets se vuelven indispensables. “A nuestros pacientes les realizamos un test de heces durante tres días. Pero no se trata de un test en el que únicamente buscamos parásitos sino que lo buscado son bacterias beneficiosas, bacterias desbalanceadas y bacterias disfuncionales. Observamos si el paciente está colonizado por hongos, cómo se encuentra su fermentación, cómo está su producción de encimas pancreáticas y si hay marcadores inflamatorios en los intestinos como la lactoferrina y la calprotectina. También buscamos indicadores sobre el estado inmunológico intestinal del paciente miediendo la inmunoglobulina general”, describe
Otro de los test que se realizan es el de sangre. “Con este test buscamos conocer la sensibilidad sobre los alimentos que tiene el paciente. Esto es muy importante porque hay personas que comen saludable pero sin embargo la ingesta les cae mal. Esto tiene que ver con que ciertos alimentos saludables pueden ser sensibles para algunos organismos. Detectado esto, es el momento de suspender al menos temporariamente dicho alimento de la dieta para eliminar cualquier efecto negativo que genere. Y ver si, con el tiempo, es posible volverlo a introducir en las comidas. Otra cosa que analizamos con el test de sangre es la barrera intestinal y los posibles daños o filtraciones que tenga. Esto es importante porque, si está dañada, puede dejar pasar elementos dañinos. Buscamos Sobulim A, Instamina, Lipopolesacarios, elementos que no deben estar en la sangre. Si lo están, nos encontramos ante un Síndrome de Intestino Permeable. Frente a esto, aplicamos terapias para corregir y solucionar esto. Este trabajo es uno de los más importantes que hacemos en Medicina Integral. Se trata de un trabajo muy personalizado porque cada individuo es propio y diferente. Cada individuo tiene diferencias en su metabolismo y en su genética”, señala.
Otros de los estudios de alta complejidad que se realizan en Medicina Integral es el realizado sobre las hormonas.

Los trabajos de Martínez sobre testosterona y sobre los estrógenos y la progesterona, así como el reemplazo de hormonas tanto en hombres como en mujeres es parte del desarrollo más destacado de este dentro de salud. “Medimos la testosterona en los hombres, la testosterona total y la testosterona libre. Hay gente que tienen la testosterona normal pero tienen síntomas de baja testosterona porque la parte libre, la que funciona con el receptor, está muy baja. En esos pacientes tenemos que hacer ciertas cosas para que mejore su testosterona libre. En las mujeres medimos los estrógenos, la progesterona e, incluso, la testosterona. Las mujeres tienen un poco de testosterona que debe estar normal porque, si está muy baja, puede causar problemas en la libido y en el deseo sexual, así como también proyege el corazón y da claridad mental. En todos estos casos, nuestra medición de las hormonas no supone un simple conteo sino que también, en los casos en los que es necesario, un reemplazo. Y los hacemos con hormonas bioidénticas, no con sintéticas. Y esto lo hacemos así por un motivo muy sencillo: las hormonas sintéticas habitualmente aumenta el riesgo de cáncer. En cambio, las bioidénticas tienen la misma estructura molecular que las hormonas que produce un cuerpo durante toda su vida, de este modo el cuerpo las reconoce como propias y no hacen daño”, explica el doctor Martínez.

De esta manera, a través de test para prevención o cura y del trabajo con las hormonas, el Centro de Medicina Integral intenta mejorar las condiciones de vida de cada ser humano. “Nuestro método no sólo trata enfermedades sino que también las revierte. Con esto, logramos un impacto muy grande sobre el envejecimiento. Por eso, con esta medicina también estamos haciendo anti envejecimiento. Estamos convencidos de que las personas pueden retrasar su reloj biológico entre 25 y 30 años. Y el mejor ejemplo es mi madre que ya tiene 99 y está gozando de perfecta salud y con una memoria fabulosa. Mi madre es el ejemplo más claro que esta medicina funciona, la he llevado a mis conferencias en Lima y todo el público quedó asombrado”, asegura.
Por último, pero lejos de ser menos importante, otro de los campos que se estudian en el Centro de Medicina Integral es el de los probióticos, las bacterias vivas que contribuyen al equilibrio de la flora intestinal y potencian el sistema inmunológico. “En este campo, trabajamos con tres bacterias importantes llamadas bifido bacterial, lactobasilus y sacromaise bulardi. Estos tres tres probióticos establecen el balance para que el intestino funcione bien.


Sin embargo, no se debe trabajar sólo con probióticos porque solos no funcionan. Por eso, nosotros primero avanzamos con prebióticos, que son las fibras que forman el terreno donde se siembra los probióticos de las bacterias. Del mismo modo que no se puede sembrar una planta en el cemento, las bacterias -que pertenecen al reino vegetal- necesitan un terreno fértil y ese terreno fértil son las fibras”.
El doctor Martínez que suele dar conferencia en distintas ciudades de Estados Unidos y que también tiene videos en youtube, no escapa a la realidad de las mil ofertas que hay de vitaminas y de probióticos en los supermercados. Multivitamínicos que ofrecen el bienestar en 24 horas. Para él, dejarse llevar por ese tipo de marketing nunca es bueno. “Las vitaminas y los minerales son muy importantes, lo mismo los antioxidantes, como el magnesio y el zinc. Pero hay que tener cuidado al comprar. Siempre es mejor que el médico recete o aconseje un producto porque de otro modo seguro nos perdemos en el marketing.

Los multivitamínicos son buenos pero deben adquirirse aquellos que son de compañías confiables y, mejor, si se compran en farmacias. Hay vitaminas muy importantes como la D3 -que debería llamarse hormona D3- que influye en todos los mecanismos metabólicos, en toda la fase del metabolismo y es una vitamina crucial para que una persona esté sana. Pero la D3 funciona mucho mejor cuando esta con la vitamina A y con la K2. No lo digo para promocionarlo pero hay un producto que se llama, justamente, Adeka que es una gran opción porque trae las tres vitaminas. Es el que suelo recomendarle a mis pacientes. Ese cóctel vitamínico previene la osteoporosis y las placas atromatosas en las arterias que pueden derivar en un infarto”, concluye Martínez para quien no sólo se trata de sentirse bien sino que también las personas deben aspirar a revertir problemas crónicos y, finalmente, a rejuvenecer.