Historia y naturaleza

Moby Dick

Los sobrevivientes de la historia que inspiró la épica novela de Herman Melville habrían fondeado en la Bahía de Maldonado.

Por: Mariano Lovardo

Una moneda y un botón arrastrados a las costas esteñas por los fuertes vendavales insinúan cultura material del viaje realizado por el ballenero Essex, que iluminó la exitosa historia de Moby Dick en el momento de mayor explotación de la caza de ballenas para la extracción de aceite. La cronología y geografía de las piezas arqueológicas que se hallaron en las playas de Punta del Este, se remonta a las expediciones sucedidas a comienzos del siglo XIX cuando esta actividad se había extendido a casi todos los mares y océanos del mundo.

Hacia 1820, se cazaban más de 10.000 ballenas al año y este mercado contaba con la participación de 70.000 trabajadores que se alistaban en grandes botes balleneros para cazar a los cetáceos con un arpón. La flota de Nantucket, una de las más grandes junto a New Bedford, ambas ubicadas en el estado de Massachusetts, contaba con aproximadamente 80 naves y más de la mitad operaban en el Pacífico al mismo tiempo que el Essex, debiendo transitar nuestras aguas durante largos viajes de ida y vuelta que podían durar hasta cinco años.

El botón fue fabricado en Londres y destinado al uso de las milicias de Massachussetts hacia 1820. La ausencia de su anilla de sujeción revela el motivo de su extravío.

En esas odiseas, los tripulantes ocupaban su tiempo libre haciendo manualidades con materia prima que extraían de las ballenas para entregar a sus seres queridos. Rumbo al Pacífico, muchos balleneros norteamericanos anclaron en la costa de Maldonado donde se encontraba el último puerto natural y habitado antes de emprender viaje hacia el temido Cabo de Hornos.

Rodeados de un paisaje con inmensos arenales y escasa vegetación, los tripulantes del Essex habrían aprovechado para tomar un descanso y reabastecerse de agua y leña, fundamental para mantener encendidos los fogones que fundirían la grasa de ballenas para obtener el aceite. Ese universo de marineros, cetáceos y océanos inspiró al escritor estadounidense Herman Melville, que en 1851 publicó su obra maestra basada en la epopeya que sufrió el ballenero tras ser atacado por un enorme cachalote albino de 30 metros de largo…

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