Historia y naturaleza

Un cactus de usos múltiples

La tuna, un cactus autóctono de la zona, está en peligro de extinción. Los avances urbanos pueden convivir perfectamente con la preservación de Punta del Este. Es necesario saberlo para preservar esta especie que juega un papel importante por sus usos medicinales y gastronómicos.

Natural de Punta del Este, este cactus autóctono, conocido como tuna o nopal, suele crecer por toda la ciudad. Y esa es tal vez su mayor debilidad porque, de tan presente, a nadie le molesta sacárselo de encima. De esta manera, cada año hay menos tunas en Punta del Este y Maldonado.

Valorado por las culturas prehispánicas por su uso medicinal, actualmente adquirió relevancia porque -según un estudio realizado por un equipo de médicos chinos, entre los que destaca el doctor Changping Zou de la Universidad de Connecticut- la tuna sirve para la prevención y el tratamiento de ciertas formas de cáncer en uno de los nuevos enfoques contra la enfermedad, la quimioprevención. También se lo usa en tratamientos contra la diabetes y el colesterol por su alto contenido en mucílagos, un tipo de fibra que colabora en la regulación del azúcar en la sangre.

Por otra parte, la tuna -que en México se llama nopal- es utilizada en la gastronomía, tanto el tallo en ensaladas como el fruto en dulces y helados. Pero más allá de los usos medicinales -que son muchísimos- y gastronómicos, la belleza natural de la tuna -con sus flores amarillas- merece un mayor cuidado de parte de los habitantes de Punta del Este. Preservar la flora y la fauna del lugar siempre fue uno de los secretos del éxito esteño. Sería prudente no olvidarlo.