Historia y naturaleza

Unión Vecinal de Punta Ballena y Lagunas del Sauce y del Diario

Playa de las grutas
Con el pionero Antonio Lussich como referente histórico y con las experiencias de la Liga de Fomento de la Laguna del Sauce de 1955 y de la Unión Vecinal de Punta Ballena de 1976, esta asociación civil sin fines de lucro surgida en 2004 trabaja para mejorar las condiciones de vida de la zona y también para preservar el legado dejado por sus mayores. Un trabajo arduo y constante que necesita del aporte de todos sus vecinos.
Una línea de piedras Pilca separaba la desolada Punta Ballena en la época de las vaquerías en 1941
La Rinconada

En Punta del Este siempre se recuerda a los pioneros. Esos hombres y mujeres que tenían el sueño de una península próspera, amable con el visitante y amiga de quienes la habitaban todo el año. Hombres y mujeres que no pensaron una expansión urbana monstruosa sino que respetaron desde el primer día a la naturaleza que los circundaba, incluso mejorando las condiciones ambientales de su geografía.

Pero de nada serviría recordar a los pioneros si hoy se rompiera con sus principios. Porque, entonces, el recuerdo sería vacío, sin fundamento ni sustancia. Desgraciadamente, esta es la manera más común en el mundo entero: otorgarle al pasado el bronce y también la espalda.

Punta Ballena

Para no caer en este error constante, en Punta del Este se busca recrear aquellos sueños y conductas de los pioneros en este presente.

Así fue que nació la Unión Vecinal de Punta Ballena y Lagunas del Sauce y del Diario (www.puntaballena.org). Esta asociación trabaja sobre acciones puntuales como mantener las playas limpias y secas, proteger las dunas y los bosques de la región para conservar sus funciones paisajísticas y ambientales, asegurando el valor sostenido de los que invierten en la zona, jerarquizar el patrimonio común y dignificar la identidad cultural local, conservar las costas y lagunas  para garantizar la buena calidad del agua y propiciar un ámbito armónico y seguro para quienes residen, trabajan o visitan Punta Ballena. Sin embargo, y por fortuna,  su compromiso va mucho más allá de este tipo de acciones.

Club de los balleneros Inauguración

Es sabido que en el mundo entero las organizaciones sociales están adquiriendo cada día más un rol preponderante a través de la participación ciudadana. Eso queda reflejado tanto en leyes como en políticas públicas que incorporan instancias para que las asociaciones civiles se involucren y participen de las decisiones. Frente a este escenario, que no le es ajeno, la Unión Vecinal propone un plan organizado para enfrentar este desafío con pasión, inteligencia y tolerancia. Porque, además de promover el desarrollo sostenible de la región, también participa en distintos ámbitos vinculados a la gestión del territorio y de los recursos naturales y culturales, asegurando así que la opinión de los vecinos de la zona sea escuchada y tenida en cuenta a la hora de planificar y ejecutar acciones que puedan repercutir sobre sus expectativas y estilo de vida.

Casona ubicada en Punta Ballena, donde vivió Lussich y su familia donde actualmente funciona la Unión Vecinal

De esta manera, se han convertido en un espacio donde se comparten tanto ideas, como propuestas y preocupaciones. Lejos de estar catalogados por un origen  común o una filiación política o religiosa, la Unión Vecinal se define por un sentimiento en común: el amor por un territorio único y mágico y el compromiso de defender y conservar los valores culturales y naturales de la zona de Punta Ballena, dentro del marco del respeto de los derechos de todas las personas. Porque, aseguran, “Ser parte de la Unión Vecinal es mucho más que un beneficio personal. Es reconocer la importancia de un aporte a la construcción colectiva de un mundo mejor para nosotros, para nuestras familias, nuestros amigos y las futuras generaciones de “balleneros””.

 

Por la senda de Lussich

Lussich

Hablar de Punta Ballena es hablar de Antonio Lussich. Pionero, poeta, autodidacta, Lussich nació el 23 de junio de 1848 y asistió al Colegio Alemán sólo hasta los 14 años.  Su formación la iba a encontrar en los viajes y la lectura, al punto de dominar cinco idiomas como su lengua nativa. Emprendedor incansable, llevó adelante -junto con su hermano Manuel- la empresa naviera que heredó de su padre, con la que se hizo famoso por los salvatajes realizados a otros barcos que naufragaban o quedaban peligrosamente a la deriva en la zona de las costas uruguayas. También establece una línea de barcos de carga y de pasajeros que unen Montevideo con Maldonado y La Paloma, sacando a estas zonas del país del aislamiento, otra manera de salvar, en este caso, territorios a la deriva a los que no llegaban ni las rutas ni el tren.

El remolcador “Huracán”, integrante de la famosa flota de remolcadores de Don Antonio. Punta Ballena de los años 1898.

Pero el gran salvataje que llevó adelante, el más significativo, fue el que hizo en tierra, más precisamente en una zona rocosa y agreste de la península del Este, Punta Ballena.

Familia Lussich

Después de casarse con Angela Portillo -con quien tuvo 9 hijos, 8 mujeres y 1 varón- en 1879, el 5 de octubre de 1896 adquirió 1.800 hectáreas en Punta Ballena, donde más tarde iniciaría la gran obra de su arboreto. La propiedad iba desde el arroyo El Potrero hasta la Sierra de la Ballena y desde la costa hasta la Laguna del Sauce: un terreno pedregoso, aparentemente infértil, donde sólo reinaban las dunas de arena y las alimañas.

Antonio Lussich, pionero desarrollista en Punta Ballena, reconociendo secotres de sus mil ochocientes hectáreas.

Lussich supo ver, sin embargo, algo más y comenzó a plantar empecinadamente árboles de todo el mundo en su propiedad: pinos de Japón, de México y de Jerusalén, cedros del Líbano y del Himalaya, el árbol del plata, del sur de África, el árbol de oro (Gingko Biloba) de Japón, el sauce criollo y el álamo de Carolina, la casuarina suberosa de la India, la Thuya Gingantea de Estados Unidos, la Pindo indígena, con las cycas revolutas de Asia. Más de 400 especies de todo el mundo fueron poblando la zona hasta convertirla en lo que es actualmente: una de las reservas forestales artificiales con mayor diversidad de especies importadas y aclimatadas localmente que hay en el mundo. Lussich murió en 1928, a los 80 años, con su gran obra todavía en desarrollo.

Pero ya era un ícono de la península como lo sigue siendo su arboreto.

Esta senda es la que sigue la Unión Vecinal. Este sendero marcado por Lussich: preservar y hacer florecer Punta Ballena. Eso mismo pensaban los integrantes de la Liga de Fomento de la Laguna del Sauce, fundada en 1955, y los miembros de la Unión Vecinal de Punta Ballena, de 1976. Seguir el camino trazado, tomar el importante legado histórico que contiene esta zona, mantenerlo y continuar hacia adelante sumando logros y apuntando siempre a objetivos de excelencia.

 

En acción

Solanas

La historia de la Unión Vecinal de Punta Ballena y Lagunas del Sauce y del Diario -que comenzó en 2004- es, entonces, una herencia y, sin duda, un desafío.

Solanas

Por eso, la asociación tiene objetivos claros y concretos que la ordenan y la estimulan a cumplir con su labor. “Nuestra misión es velar por el progreso armónico y autosustentable de la región, sus ciudadanos y su calidad de vida, en busca de consolidarnos como un grupo humano referente de la comunidad local.

Esto es, a través de la participación activa en los procesos de planificación, la gestión y el control del territorio, la colaboración estrecha con las organizaciones públicas y otras asociaciones zonales, y la promoción de buenas prácticas que aseguren la conservación de los recursos naturales, históricos y culturales que dan identidad a Punta Ballena y la región”, asegura su presidente, Malcolm MacCormack.

Los actuales integrantes de la asociación, además de MacCormack, son: Edgardo Gargano (vicepresidente), Selva Ferreres (Secretaria), Federico Fogale (Prosecretario),   Cristina Garcia (Tesorera) y los Vocales Horacio Rodríguez y Marisol Nicoletti. Hay una Comisión Fiscal formada por María Emilia Zeida, Eleonora Rossi y Walter Rodríguez y una Comisión Electoral a cargo de Betina Ferreres, Mario Ortolani y Fernando Pintos.

Arriba: Lía Goicoechea, Graciela Cabeda, Edgardo Gargano, Selva FERRERES, Javier Iojes, Leonel Veit, Julio Arocena, Horacio Rodríguez. Abajo: Malcolm MacCormack, Cristina García, Flor Rubio.

Ellos son los actuales responsables de seguir consolidando el ordenamiento territorial, la acción social, la gestión ambiental y la seguridad de la zona. Y quienes se plantean objetivos como promover el desarrollo de la región como un destino natural y de excelencia “para vivir todo el año”; preservar la naturaleza de los bosques y de las playas, así como también de las cuencas de la Laguna del Sauce y de la Laguna del Diario, en su doble función de atractivo turístico y           proveedoras de agua potable; adecuar la infraestructura vial a las necesidades de sus habitantes; colaborar con la policía y el destacamento de bomberos en la prevención del delito y el riesgo de incendios; realzar y proteger los hitos históricos, culturales y patrimoniales que dan identidad a la comunidad; fomentar la integración entre vecinos, turistas, comerciantes e inversores para dotar a la región de servicios turísticos de primer nivel; y formar subcomisiones barriales para atender las necesidades específicas de cada zona.

Arriba: Selva Ferreres, Eleonora Rossi, Julio Arocena, Javier Iojes, Malcolm MacCormack, Flor Rubio. Abajo: Alfredo Pacheco, Luis Solé.

La Unión Vecinal abarca los barrios de Laguna del Diario, Piedras del Chileno, Veramansa, Cantamar en Pda 46, Las Grutas, Balleneros, La Rinconada, Santa Hilda, Las Chacras, Solana del Mar, Solanas, Design Village, Ruta 12 – Las Cumbre, Zona Oeste, Club del Lago, Pinares de Portezuelo , y Chihuahua.

Bajo estas consignas, la asociación se reúne todos los primeros sábados de mes en la sede ubicada en la Casona del Arboreto Lussich, donde intercambian ideas y opiniones. A estos encuentros pueden asistir tanto los socios de Unidad Vecinal como los vecinos de Punta Ballena. Porque la solución se encuentra siguiendo las consignas dejadas por los pioneros pero también debatiendo en conjunto y comunidad sobre el mejor de los futuros posibles para Punta Ballena y para Punta del Este.

La tumba de Antonio Lussich se encuentra frente a su casona, entre los árboles
Las Cumbres